

elimina piojos y liendres
en una sola aplicación,
sin toxicidad
La Pediculosis
La pediculosis del cuero cabelludo es una enfermedad endémica en Uruguay y en muchos países, afectando fundamentalmente a los niños en edad escolar.
Es una ectoparasitosis en donde el parásito desarrolla todo su ciclo biológico en el huésped.
Los piojos son insectos de la familia de los artrópodos, picadores, hematófagos o sea se alimentan de sangre y de los que existen más de 3000 especies, de muchas de las cuales se desconoce la biología. El hombre es uno de los huéspedes susceptibles de adquirir esta parasitosis conociéndose mejor la biología de este grupo que los parasita.
Los humanos pueden ser parasitados por tres tipos de piojos, el piojo del cuerpo (pediculus humanus corporis), piojo del pubis (pthirus pubis) y el piojo de la cabeza (pediculus humanus capitis). Los piojos han evolucionado junto a los huéspedes humanos y han desarrollado ciclos vitales y cambios anatómicos para cada zona del cuerpo humano.
El piojo del cuerpo puede trasmitir enfermedades sistémicas, pero el piojo de la cabeza no, este no tiene alas ni salta, pero se desplaza con gran facilidad y rapidez por el cabello de un pelo a otro con el pelo seco. Si el pelo está húmedo se mueven con menor rapidez, pudiéndose eliminar con más facilidad.


La buena higiene del cuero cabelludo no implica que los piojos no lo parasiten, una buena higiene no previene la infestación y cuando ella ocurre se produce un gran impacto físico caracterizado por prurito intenso y sobreinfecciones por las lesiones de rascado. También ocurre un impacto emocional y social por la vergüenza del paciente y la familia ante los amigos familiares y compañeros de estudio.
A veces el prurito no es muy evidente, lo que da prurito y depende de cada paciente es la mordedura del piojo que introduce su saliva y da como resultado una respuesta inmune del organismo con inflamación.
La trasmisión de la parasitosis es principalmente por contacto directo de cabeza a cabeza y en menor medida por uso compartido de vestimenta, peines, sombreros, ropa de cama u objetos de uso personal.
El diagnóstico se realiza por visualización del piojo vivo, lo cual es más fácil con el pelo húmedo, pero es más común detectar la infección por visualización de los huevos (liendres), siendo la presencia de huevos a veces muy abundantes, tardando entre 8 y 10 días en dar origen a las ninfas.
Existen múltiples tratamientos para esta enfermedad, siendo los pediculicidas la forma corriente de tratarlos. Los pediculicidas deberán entonces eliminar piojos, ninfas y liendres, pero esto no suele producirse en un 100 % de los casos, por eso se ensayan formas combinadas con vinagre aromático y peine fino para aumentar la eficiencia de los pediculicidas.
Cuando el tratamiento falla se debe buscar la causa en un uso incorrecto o mala elección del pediculicida, una infestación muy importante o una reinfestación del paciente.
Se debe tener en cuenta como en toda enfermedad trasmisible, la prevención de la misma es fundamental, descartar ropa como elementos posibles de contacto con personas afectadas siendo muy importante destacar que los pediculicidas no se pueden utilizar como profilaxis, incluso no hay trabajos experimentales que apoyen la fumigación del hogar como método preventivo.
La detección precoz de los individuos con la parasitosis y su inmediato tratamiento evidentemente previene la diseminación de la enfermedad.

La elección de un buen pediculicida es fundamental en el proceso, teniendo en cuenta que además algunos tienen toxicidad para el ser humano, por eso la elección de aquellos que no tengan toxicidad colabora en la salud del huésped.
